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  1. Muffins de manzana

    viernes, 27 de mayo de 2011

    Comiéndome una magdalena y una manzana para desayunar la otra mañana pensé mientras masticaba que estaria mejor las 2 cosas mezcladas. Asi que mi pensamiento se convirtió en un muffin que en poco tiempo en mi barriga tuvo su fin... Quedan tiernos y jugosos y con un agradable sabor a manzana, os propongo que los probeis...

    Ingredientes para 14 unidades: 250 gr de manzanas, 5 cucharadas de licor de manzana verde, 250 gr de harina, 2 cucharaditas de levadura en polvo Royal, 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico, 1 huevo, 125 gr de azúcar, 1 sobre de vainilla azucarada, 80 ml de aceite de girasol, 2 yogures naturales (250 gr) y 14 moldes de papel para muffins o magdalenas.


    Precalentar el horno a 180 ºC. Lava las manzanas, pélalas, quítales el corazón y córtalas en daditos. Rocíalas con el licor de manzana y reserva. Mezcla la harina con la levadura y el bicarbonato.
    En un bol, bate el huevo e incorpórale el azúcar y el sobrecito de vainilla azucarada y mezcla bien. Añade el aceite, el yogur y los dados de manzana junto con el licor. Mezcla todo bien y añade la mezcla de harina tamizada. Remueve bien hasta que todos los ingredientes queden integrados.
    Coloca los moldes de papel en un molde múltiple de metal y distribuye la masa en las cápsulas de papel. Cuece los muffins en el nivel medio del horno, precalentado a 180 ºC, unos 30 minutos. Cuando estén listos, déjalos reposar 5 minutos, desmóldalos y déjalos enfriar. Adornarlos a gusto. Yo los he pintado con gelatina de manzana  y los he espolvoreado con unos fideos de chocolate. A disfrutar!

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  2. Tarta Princesas Disney

    martes, 17 de mayo de 2011

    Esta tarta la hice ayer para un encargo que me hicieron unos amigos para celebrar el cumple de su niña de 4 años. La tarta quedó muy bonita y el ratito que pasé haciendola toda la mañana se vió recompensado al ver la cara de felicidad de la niña al destapar la caja y ver la tarta. No he podido poner fotos del corte porque no me quedé para partirla, pero me aseguraron que estaba muy buena. La tarta está hecha con fondant, un bizcocho de madeira de chocolate relleno de crema pastelera de fresa y cubierta toda con un frosting de chocolate. La mayoria de los productos que utilizo son de Dulce Kitz.


    Bizcocho de madeira de chocolate: 4 huevos, 200 gr de mantequilla a temperatura ambiente, 200 gr de azúcar, 300 gr de harina, 1/2 sobre de levadura Royal, 1 pizca de sal y 25 gr de chocolate puro en polvo Valor.
    Crema pastelera de fresa: 100 gr de mermelada de fresa, 500 ml de leche, 4 yemas de huevo, 50 gr de maicena y 5 cucharadas soperas de leche.
    Fondant rojo y amarillo, gelatina de manzana, frosting de chocolate y oblea comestible de Princesas Disney.
    Para el almíbar del calado del bizcocho: 100 gr de azúcar, 150 gr de agua y 2 bolsitas de infusión de frutas del bosque.


    Para preparar el Madeira Sponge Cake de chocolate tamizamos la levadura, el harina, la sal y el cacao en polvo y reservamos. Batimos la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar hasta que quede una pasta homogénea y coja volumen. A continuación vamos incorporando los huevos de uno en uno, batiendo conforme echamos uno y se integre en la masa y luego añadimos otro y asi hasta completar los 4. Echamos entonces la mezcla de harina y batimos bien hasta que quede una masa homogénea.
    Precalentamos el horno a 160 ºC. Untamos un molde redondo de 30 cm de diámetro con mantequilla y lo enharinamos. Vertemos la masa en el molde y lo introducimos en el horno dejándolo cocer unos 40 minutos a 160 ºC. Una vez cocido lo desmoldamos y dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.
    Para preparar la crema pastelera de fresa mezclamos la leche con la mermelada de fresa y la ponemos a calentar en un cazo removiendo de vez en cuando. En un recipiente ponemos las yemas junto con la maicena y las 5 cucharadas de leche y mezclamos bien. Cuando la leche esté caliente la vertemos en el recipiente de las yemas y mezclamos. La vertemos de nuevo al cazo pasándola por un colador para eliminar los posibles grumos y calentamos a fuego medio, removiendo constantemente hasta que espese. Apartamos del fuego y reservamos.
    Para preparar el almíbar para el calado del bizcocho ponemos en un cazo el azúcar, el agua y las bolsitas de infusión y calentamos a fuego suave unos 15 minutos, removiendo de vez en cuando hasta que haya infusionado bien. Apartamos del fuego, sacamos las bolsitas y lo dejamos enfriar.
    Para el montaje de la tarta cortamos el bizcocho en tres discos iguales, ponemos una primera capa de bizcocho en el plato o bandeja donde vayamos a servir la tarta y lo empapamos con ayuda de un pincel con el almíbar. Extendemos la mitad de la crema de fresa por la superficie y cubrimos con otro disco de biscocho. Lo calamos de nuevo con el almíbar y extendemos la crema de fresa restante. Cubrimos con el tercer disco de bizcocho y lo empapamos con el almíbar. Cubrimos toda la tarta con el frosting de chocolate y la metemos en el frigo. Extendemos ahora el fondant amarillo y lo ponemos alrededor de la tarta. El fondant rojo lo extendemos también y cubrimos con él la superficie de la tarta de la forma y diseño que más nos guste. Alisamos todo el fondant para que quede sin burbujas y liso.
    Para colocar la oblea, la pincelamos por la parte que va en contacto con el fondant con la gelatina derretida y la colocamos en el centro de la tarta. Pincelamos ahora toda la superficie de la oblea con gelatina hasta que quede bien empapada, con cuidado de no presionar mucho con el pincel para no difuminar los colores. Terminamos haciendo unas bolitas con fondant amarillo para colocarlas rodeando el borde de la oblea. Y ya por último yo pincelé todo el fondant rojo con gelatina de manzana para darle brillo, quedó mas vistosa.
    Una vez terminada la conservamos en el frigorífico hasta el momento de servirla. Espero que os guste, es un poco laboriosa pero merece la pena el resultado.

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  3. Pan casero tradicional

    jueves, 5 de mayo de 2011

    Esta es la receta de antaño, original y auténtica, de pan que han venido realizando generación tras generación las mujeres en mi familia. Este pan, horneado en el horno de leña, hecho con arcilla y paja, se conservaba durante varias semanas y recién sacado del horno su aroma impregnaba toda la casa y era un festín poder disfrutar de un pedazo de pan caliente untado con un tomate restregado, aceite y sal. Aún me acuerdo de esos momentos.... Pues para no perder la tradición y poder guardar esta receta durante otra generación mas, la última vez que mi madre hizo el pan estuve al ladito de ella apuntando todos los ingredientes y el proceso. Ha sido un poco laborioso obtener las cantidades justas, ya que mi madre lo hace "a ojo", pero como vivimos en un mndo en el que se pesa y se mide todo, aqui van las cantidades obtenidas. Con estas cantidades obtenemos una hornada de 8 o 9 panes, dependiendo del tamaño.


    13 kg de harina de panaderia (es una harina con aditivos especial para hacer pan), 170 gr de levadura fresca de panadero (1/3 aprox. de un bloque de 500gr), 220 gr de sal (3 puñados y medio), 10 litros de agua y la masa madre o "creciente", que es un bollo sin hornear fermentado que se guarda congelada del amasado anterior para elaborar el siguiente amasado (pesa aproximadamente 1 kg).

    La elaboración comienza el dia anterior. Se limpia la artesa, que es una especie de cajón de madera en donde se amasa el pan. Por la mañana se pone la masa madre o "creciente" en una olla y se le añaden 2,8 litros de agua (quitados de los 10), y se deja en remojo todo el día. Por la noche, la masa madre se mezcla bien con 4 kg de harina (descontados de los 13 kg iniciales) y se deja reposar toda la noche.
    A la mañana siguiente, tamizamos la harina restante ( 9 kg) sobre la artesa y hacemos un volcán con ella, añadimos la sal y el agua templada (7,2 litros) y mezclamos un poco. Disolvemos la levadura en un poco de agua templada y la mezclamos con la masa madre o "creciente" que teníamos en reposo en la olla. Añadimos la masa madre con la levadura a la artesa y se amasa todo bien poco a poco, mezclando la harina de adentro hacia afuera. Una vez todo bien amasado, se tapa con unas mantas la masa y se deja reposar aproximadamente una hora, hasta que la masa haya doblado el volumen.
    Transcurrido el tiempo es el momento de formar los panes. De la masa obtenida se van cortando porciones y formando los panes, amasándolos bien con las manos hasta darles la forma redondeada u alargada si se trata de bollos. Salen unos 8 panes y algún que otro bollo.

    Del total de la masa hay que guardar una porción de aproximadamente un kilo, que será la masa madre o creciente para el amasado siguiente. También se guarda otra porción de masa para hacer torta de manteca, torta de aceite y roscos fritos.
    Los panes formados se colocan sobre una tabla grande de madera y se arropan bien con mantas para que fermente la masa. Hay que dejarlos reposar 1 hora aproximadamente.

    La creciente se deja en la artesa hecha una bola cubierta con harina y se dice que cuando la superficie se agrieta es porque el pan está listo para meterlo en el horno.

    Mientras que los panes reposan y fermentan, se le echa la leña al horno y se quema para que tome temperatura. Una vez que la leña ha quemado se "barre" el horno y se limpia de ceniza y ya queda listo para hornear el pan.
    Procedemos ahora a meter el pan en el horno, se ponen uno a uno sobre la pala de madera, se les hace unos cortes en la superficie con un cuchillo mojado en agua y se meten en el horno. Se dejan hornear por espacio de una hora y ya están listos para disfrutar. El proceso es trabajoso pero una vez que ha salido el pan del horno y comes un cachito y aprecias su sabor, se olvida todo lo sufrido. Una tradición que no debería perderse nunca. 


    Mientras que los panes reposan y están fermentando antes de meterlos en el horno, mi madre aprovecha para hacernos roscos fritos con la masa del pan que habia reservado. Coje porciones de masa, les da forma de anillas y los fríe en aceite de oliva bien caliente. Están superbuenos, mojaditos en azúcar o acompañados con un chocolatito o un buen café con leche están deliciosos.



    PD: ¡Gracias mamá, esta receta va por tí, por tu esfuerzo, paciencia y dedicación!
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